Buenos Aires, Mayo 22 de 2012
Nota del autor: Al momento de escribir ésta entrada me encontraba escribiendo a mano en una hoja de papel
Creo que es el momento perfecto para empezar a escribir mi blog, aunque hoy tocó en una hoja de papel y espero. Lo que me tomará tiempo digitando después; pero no importa porque esto de escribir me esta fluyendo mucho en éste momento. Y en éste momento preciso que escribo me encuentro en una larga espera en la Dirección Nacional de Migraciones de la República Argentina. Gracias a la recomendación y persuasión a mi buen amigo Federico, aterricé en éstas tierras hace ya un mes largo, mas o menos. Ya estuve aquí en éste lugar hace un mes, la idea era venir a Argentina a trabajar a "buscar" una oportunidad (esa que por diferentes razones, que serán otra entrada del blog) que Colombia me negó.
Cuando estaba en Colombia, y oía hablar de Argentina muchas cosas muy particulares se me venían a la cabeza: fútbol (principalmente para mí) carne, Cerati, Borges, Martín Caparrós, La Academia (léase Racing) Buenos Aires, argentinos pintas mas que todo. Pero es increíble como la experiencia cambia una vez que uno está por acá.
No puedo negar que Buenos Aires es una ciudad linda, una arquitectura impresionante, muy europea, eso no se ve en Colombia, combinada con la parte moderna le da un toque especial, ni nombrar que está ubicada al lado del Río de La Plata, con estaciones bien marcadas, mucho calor en verano y mucho frío y humedad en invierno. Pero como todo no puede ser "color de rosa" a pesar de su belleza, su ambiente, atmósfera, movida cultural, tiene bastantes "peros" para mi; es una ciudad poco querida por sus ciudadanos, es sucia, con basura y mierda de perro por doquier, es un campo minado, en dónde me he acostumbrado a caminar mirando para el piso. A los porteños no les importa, no la cuidan y parece que aquí no publicaron La Urbanidad de Carreño, a pesar de ser personas muy culta (les gusta la lectura, el teatro, las galerías y demás expresiones culturales) son unos mal educados en las calles, no entiendo como una persona que va a ver un concierto en el impresionante Teatro Colón, saque a su perrito y no le recoja la mierdita; ah! porque aquí en Buenos Aires hay más perros que personas!
El argentino, el porteño es frío, distante, seco y poco, muy poco amable, lo cual para nosotros es raro. Estando aquí sentada veo la realidad de nuestra Latinoamérica: ser migrantes, nómadas del mundo y exiliados por diferentes razones; dentro de los migrantes claramente se nota una "estratificación, de los Latinoamericanos nosotros somos lo que se podría decir el estrato 4-8, siempre vamos limpios, bañados, con la ropa bien puesta planchada y limpia, pueden ser personas humildes, pero se nota de lejos un colombiano. Y por que se sabe desde lejos que es colombiano? Fácil, los colombianos llevamos los documentos en carpeta, si, si en carpeta, puede ser el legajador de cartón (yo tengo 2 plastificadas compradas en La Panamericana) Y de ahí en adelante pues todos los que ustedes mi querida "audiencia" quieran: bolivianos, peruanos, paraguayos (son los mas numerosos) de ahí brasileros, uruguayos, venezolanos. Los rasgos de las razas son parecidos, pero también se distinguen, por su inteligencia, acento, olor y vestimenta.
En el tema de la inteligencia también hay una distinción, el colombiano es abeja, metelón, "avispao" vivo y educado, muy educado. Las otras nacionalidades sufren de lentitud crónica y creo que eso encrispa los nervios de los eficientes empleados argentinos.
El tema de espera está exasperante, llevo hora y cincuenta minutos aquí esperando y han atendido a 15 personas, en un trámite que calculando se lleva unos 20 minutos, para completar al frente mío se encuentra una familia paraguaya de 8 miembros (2 padres y 6 hijos) El mayor debe tener unos 17 y la menor esta de meses todavía en el coche, así que se podrán imaginar lo feliz que estoy aquí viendo llorar, correr, jugar, pasarse por encima mío a los otros 4 niñitos.
Y con esto llegamos a un tema crucial: el empleado público, en éste caso argentino (yo echaba madres de las colas en la Registraduría, en las notarías, o en la Dian, pero créanme aquí es peor) Al argentino le vale huevo todo ó como dicen aquí: "les chupa un huevo" hacer lo que les pegue la gana, es decir, decidir no atender al público que ha estado esperando entre 3 y 5 horas, por tomar mate, conversar, celebrar un cumpleaños (Siiiii! celebrar un cumpleaños) frente de todas las personas que con resignción y una piedra la hp, esperamos porque aquí si aplica el "vaya a quejarse al mono de la pila" porque realmente no hay nadie a quien decir nada, y mucho menos cuando se les esta pidiendo "permiso" para quedarse en su país; así que toca comer callao y aguantarse. En éste momento estamos unas 800 personas esperando a que nos atiendan, pero ver como se toman todo el tiempo para cantar el japy verdi, cortar la torta y felicitar al homenajeado, le colma la paciencia a cualquiera, no les importa tener al frente niños, bebés, un ambiente denso y profundamente viciado, y los 800 desesperados inmigrantes.
Me desespero. Hora 5 de mi trámite y estoy a punto del colapso, faltan 4 personas para que me toque mi turno y cada vez se pone más lento, siguen los niños jugando encima mío. Me paro salgo afuera a tomar aire, porque éste salón huele a bus de regreso de excursión o paseo a la costa después de 6 días (una cosa sabrosa) y la parsimonia de los diligentes funcionarios argentinos me está exasperando. Es aquí cuando me acuerdo de mi papá y sus ataques "sin sentido" por tener 2 personas delante de él en la fila (para hacer cualquier trámite, de cualquier tipo...aclaro) Estuviera aquí se hubiera devuelto (para Colombia) apenas hubiera visto este mierdero.
Pero bueno como todo, de lo malo siempre se saca algo bueno, cómo lo fue ésta mi primera entrada en mii blog (bueno aparte de la residencia) Ahora soy oficialmente una "bloggera" (Hermanos por favor explicarle a la mamá) Son casi las 7 de la noche del 22 de mayo de 2012 y me quedan todavía unas 3 personas más delante de mi. Pero a mi se me está acabando la inspiración, podría seguir escribiendo porque me encanta, pero alzar la mirada y ver que ese "digiturno" no avanza esta poniendo a prueba toda mi paciencia y buen genio.
Creo que el resultado de toda ésta hazaña será la entrada de mi blog. Cuando vengan les muestro las hojas de papel dónde lo escribí.
Se les quiere bastante
Cami
Interesante entrada, varias cosas por anotar y es que estando en otro "gigante" latinoamericano como lo es México, no puedo sino decir que somos más parecidos que diferentes, obviamente con cada particularidad, me sentí identificado con los tramites migratorios, es ahí donde uno recuerda que es extranjero, si alla hay Bolis, Paraguas, Venecos, acá súmele usted una cantidad importante de Ches, Chiles, y orientales de todos, más que nada chinese people, y una buena cantidad de Haitianos luego del terremoto, la actitud de los burócratas pienso que es la misma que allá, afortunadamente no me ha tocado un cumpleaños, sino ya le habíamos echado candela al Instituto Nacional de Migración, creo que esa infúla de poder que tienen cuando están detrás de una ventanilla es su descarga a la frustración de no poder avanzar más en la escala evolutiva. En fin creo que en esos sitios se aprende a valorar más de donde uno viene, e igualmente aprende uno a conocer gente de otras partes que como todo, hay gente valiosisima y gente "divinamente"
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